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LAS HIPER CAJERAS
Informe INRS
(Instituto Nacional de Investigación en Seguridad de Francia)
Traducción, Mario Poy

HORARIOS VARIABLES
De un día para otro, de una semana para otra

El problema de los horarios es sentido como problemático por las cajeras, dado que a veces perturba y desorganiza la vida social y privada, y puede tener consecuencias sobre la salud.

Los horarios son variables de un día para otro o de una semana para la otra, y conocidos a veces con poca anticipación (8-10 días antes), con horarios nocturnos, horas extras (pagadas igual que las horas normales). Pueden estar mal repartidos en el tiempo: por ejemplo, "las cajeras que tienen un contrato de 25 horas, pueden tener tres horas al principio de la semana y 9 horas el sábado, la duración de su trabajo está concentrada en un tiempo muy corto y concentrado."

La variabilidad de los horarios, el trabajo nocturno, la imprevisibilidad de la ocupación de su tiempo, hace igualmente difícil la organización del la vida privada y social.

En lo relativo a la atribución de las pausas por parte de la caja central (3 minutos por hora trabajada en el hiper C, 20 minutos cada 5 horas trabajadas en el hiper B), puede suceder que se retracen a causa de la afluencia de clientes.

Esto conlleva una repartición desigual de las franjas de trabajo: "tomada demasiado temprano, no es una pausa, y al final de la jornada, es difícil obtener una pausa".

Las cajeras entrevistadas evocan el aspecto arbitrario de la obtención de las pausas, que puede ser más o menos rápida, según quién las pide y quién las otorga. Una cajera lo expresa así "... Es muy humillante, tengo ganas de tomar la pausa ahora porque la necesito, ya sea para descomprimirme o para ir al baño. Hay que pedir a la caja central inscribirse en una lista y ahí esperamos ( a veces no mucho tiempo, a veces 1 hora), es difícil de soportar...".

Sin embargo, si bien las pausas son importantes para "recuperarse", también lo son para los intercambios entre las cajeras (a quienes a menudo se les prohibe hablar durante el trabajo) : "...los momentos de pausa hablamos mucho. Nos quejamos de los clientes, comparamos los horarios, hablamos de nuestra vida privada (más valorizante que la vida profesional)...".

Un medico del trabajo cuenta una situación vivida en ciertos supermercados: "...las cajeras trabajan 11 horas en la caja entre viernes y sábado. No hay nadie para reemplazarlas si quieren ir al baño. Se les prohibe beber en el puesto de trabajo, para disminuir los pedidos de pausa...".

A propósito de las horas extras que son indispensables para alcanzar el salario mínimo, se les puede pedir en forma imprevista quedarse 1 hora o 1 hora 30, más allá del horario previsto: " ...podemos ser mal vistas si nos negamos..." "...las horas de más son siempre a la noche, después de una jornada bien pesada...", e inversamente, si hay poca afluencia de clientes se les pide partir antes.

En teoría, los "cortes" deben situarse entre las 12 y las 14 horas. El análisis de algunas situaciones muestra que estos cortes se realizan a veces después de las 15 horas y en el lugar de trabajo, no permitiendo un real descanso y un almuerzo en condiciones normales.

Asimismo, las cajeras deberían poder beneficiarse, una semana sobre cuatro, de 2 días de reposo consecutivos (convención colectiva). En realidad, se quejan de no tener sábados "...hace un año que trabajo acá y no tuve nunca un sábado de reposo...", "después que no se pregunten por qué hay ausentismo en esos días" (cajeras).

Por otra parte, los horarios previstos corresponden al tiempo pasado en las cajas abiertas, pero no se tienen en cuenta ni el tiempo para cerrar ni las operaciones posteriores al cierre de caja (verificar el monto recaudado, llenado de formularios diversos, eventual búsqueda en caso de existir errores).

La utilización de programas (en los 3 hipers estudiados) facilita la elaboración de plannings para los responsables de caja. Estos plannings comprenden datos históricos (jornadas comparables del año anterior y tendencias de las semanas pasadas, datos de la convención colectiva: duración mínima y máxima, tiempo de corte, reposo). Pero para las cajeras, el programa no toma en cuenta, por ejemplo, el momento de corte, la necesaria rotación en las cajas consideradas complicadas (las cajas de alimentos y las rápidas, a causa del elevado ritmo, las cajas situadas cerca de la góndola de productos frescos y frente a las entradas): en el hiper A hay más casos de permanencias prolongadas en las cajas rápidas desde que el software fue implantado.


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